9/30/2025
El panorama laboral español encara los últimos meses del año con una agenda normativa cargada. Aunque no todas las medidas llegarán a materializarse antes del cierre de 2025, sí marcan la hoja de ruta inmediata en la que empresas, trabajador@s y profesionales del derecho deberán poner el foco.
- El salario mínimo de 2026 ya en el horizonte
El Gobierno ha anunciado que el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) experimentará una nueva subida en 2026, siguiendo la senda de incrementos pactada con sindicatos y patronal. Aunque no tendrá efectos inmediatos en 2025, su definición y negociación condicionarán los convenios colectivos y las estrategias de las empresas en materia de costes laborales.
- Registro de jornada digital obligatorio
La reducción de la jornada laboral a 37,5 horas semanales no cuenta con respaldo suficiente en el Parlamento, pero a cambio se ha acelerado otra obligación: el registro horario digital. La medida busca reforzar el control sobre las horas trabajadas, garantizar la trazabilidad y limitar abusos en materia de horas extra. Se prevé que antes de final de año exista un marco más detallado que obligue a las compañías a adoptar sistemas digitales, desplazando el actual formato en papel que aún pervive en muchas empresas.
- Transposición de la Directiva Delegada (UE) 2023/2775
La agenda legislativa europea también marca el paso. España debe transponer la Directiva Delegada 2023/2775, que introduce nuevos criterios relacionados con el volumen de negocio para ciertas obligaciones empresariales.
- Condiciones laborales más transparentes
Otra transposición pendiente es la relativa a las condiciones laborales transparentes y previsibles. La normativa europea impone obligaciones adicionales a los empleadores en cuanto a información contractual: horario laboral, remuneración, entre otros. El objetivo es reforzar la seguridad jurídica de los trabajadores y evitar la opacidad en la contratación, una medida que impactará de lleno en los modelos de contratación habitualmente utilizados.
- El anteproyecto del Estatuto del Becario
En fase de anteproyecto se encuentra el denominado Estatuto del Becario. Su aprobación definitiva todavía parece lejana, pero el texto ya anticipa una regulación más estricta de las prácticas no laborales, limitando abusos y asegurando derechos básicos como retribución mínima, cotización a la Seguridad Social y un marco formativo real. El debate seguirá vivo durante los próximos meses y marcará un antes y un después sobre este colectivo.
- Reforma del despido tras el Supremo
Finalmente, la reciente sentencia del Tribunal Supremo sobre el despido rechaza incrementar la indemnización por despido vía la Carta Social Europea. Se abre así la puerta a una futura reforma legislativa que clarifique el marco legal, buscando un equilibrio entre la seguridad jurídica de las empresas y la protección de los trabajadores, que dará mucho que hablar, y a volver a abrir el debate seguramente durante el siguiente año.
- Un final de año de transición normativa
En definitiva, el mercado de trabajo se adentra en un final de año marcado por la transición normativa. Sin grandes reformas inmediatas, pero con cambios de calado en el horizonte, los próximos meses serán decisivos para definir cómo entrará España en 2026: con un SMI más alto, registros horarios digitalizados, mayor transparencia contractual y posiblemente un nuevo Estatuto para becarios. La clave estará en la capacidad de los agentes sociales y del legislador para traducir esta agenda en normas efectivas y aplicables en la práctica diaria de empresas y trabajadores.
Amanda Riera
Asesora laboral de TAX Barcelona
ariera@tax.es