¿Hacia dónde va el modelo económico a partir de ahora?

Tras lo vivido en los dos últimos años en el mundo con la aparición de una pandemia que ha cuestionado el modelo económico, la manera de trabajar de los empleados de las empresas, la orientación de las organizaciones, etc. ¿Qué nos deparan los próximos ciclos económicos?

Es evidente que lo que ha acontecido en el mundo desde finales de 2019 tendrá una influencia trascendental en la sociedad en los próximos años.

Me gustaría enumerar algunos de los principios que van a ser cuestionados a partir de este momento.

En primer lugar, la globalización. Entendida como estructura básica del Capitalismo Moderno, ha sido puesta en entredicho por las dificultades surgidas con los suministros de primeras materias.

En el momento en que se han ido levantando las restricciones en todo el mundo, se ha puesto de manifiesto la debilidad del modelo. Se han producido colapsos logísticos, incremento de costes abusivos de materias primas, ...

Sin lugar a duda, esto favorecerá el comercio y la industria de proximidad, implicando el retorno de inversión a centros productivos locales sustituyendo los existentes en Asia.

En segundo lugar, la aparición de un nuevo modelo de relaciones laborales con la aparición del teletrabajo y sus efectos en la movilidad de las personas. Es preciso señalar que, si bien se ha producido un incremento sustancial respecto el 2019, se ha producido un efecto oscilante en este sentido, rebajando las expectativas iniciales sobre este tema.

En tercer lugar, el incremento de los costes de la energía tiene dos efectos importantes:

1- La incidencia en los costes de las empresas, dando lugar, en algunos casos a cierres de factorías intensivas en energía que no pueden mantener la estructura productiva.

2- La Inversión de muchas empresas en fuentes de energías más baratas, a la vez que más ecológicas.

En cuarto lugar, siguiendo con el argumento anterior, los objetivos ODS 2030 y el Horizonte 2050 van a cambiar el modelo productivo existente hasta el momento. La economía Circular va a ser la estrella de los planteamientos empresariales en las próximas décadas.

Esto sin embargo plantea un desafío mayúsculo. Los objetivos que la clase política ha diseñado no están alineados con las posibilidades reales de los diferentes sectores implicados. De ahí que aparezcan temores sobre la posibilidad de escasez de energía en un futuro no muy lejano. Este hecho puede incidir de manera muy importante en el crecimiento económico. Por todo ello, sería conveniente que se revisaran los plazos previstos para el cumplimiento de los mencionados objetivos. En caso contrario, la incidencia sobre el modelo económico puede ser muy negativo.

Las administraciones deberían tener más en cuenta las posibilidades reales, a la hora de fijar objetivos que no parecen realistas para la estructura productiva actual de las empresas. No se puede plantear objetivos de cambio de modelo energético si no se tiene una clara previsión de sustitución de las fuentes de energía existentes actualmente. Esto se ha demostrado ante las dificultades de instalación de nuevas fuentes de energía, que han chocado con la resistencia del mundo local. Todo ello debido a una falta de Planificación y Previsión preocupante.

Sin embargo, no todo son malas noticias y ante esta nueva realidad se abre un abanico de nuevas oportunidades.

La aparición de posibilidades en nuevos sectores que van apareciendo y ofreciendo nuevas oportunidades de negocio. Éstas aparecen en sectores muy diferenciados como pueden ser la rehabilitación de edificios, nuevos modelos turísticos, actividades derivadas del mundo digital que faciliten la productividad de las empresas, actividades basadas en la economía verde, en el mundo alimentario con modelos de KM. 0, cualquier actividad relacionada con la electrificación de la movilidad, sector del automóvil, etc.

Es por ello por lo que la economía y las personas debemos adaptarnos a las nuevas condiciones que van a ir apareciendo en las siguientes décadas.

Todo ello, al representar una nueva realidad, influye en todos los ámbitos de la sociedad.

Más allá de la implicación a nivel empresarial también representa un cambio sociológico muy interesante que tiene que ver con temas como la movilidad urbana. El incremento de las restricciones de acceso a las ciudades dará como consecuencia un nuevo modelo de movilidad. Un aspecto importante también es el incremento que se ha producido en el “ecommerce” que influye en el transporte de mercancías. El incremento de las ventas por Internet no parece que sea un elemento coyuntural, sino que parece que ha llegado para quedarse.

Otro ámbito en que tendrán una relevancia importante estos cambios es en el modelo educativo. Cada vez van a ir apareciendo nuevas necesidades a cubrir con la consiguiente afectación al modelo educativo de la sociedad. Tanto en el ámbito escolar como universitario se deben recoger estas nuevas realidades para poder dar solución a las nuevas necesidades. Los problemas actuales en que se encuentran muchas empresas para poder sustituir puestos de trabajo son un claro ejemplo de la falta de conexión entre las necesidades de las empresas y la oferta educativa existente en la actualidad. Es imperioso repensar todo el modelo y que las empresas intervengan de manera decidida en la planificación de los modelos educativos en el ámbito de la Formación Profesional. Es necesario para que no se produzca una brecha entre las demandas de las empresas y la oferta existente en el mercado de trabajo. Se ha visto, por ejemplo, los problemas que aparecen en economías cercanas al pleno empleo y que junto a los cambios de hábitos producidos por la pandemia se han puesto de manifiesto últimamente (significativo el caso de los Estados Unidos).

Por todo ello, es evidente que se han producido cambios en muchos ámbitos de la sociedad que afectarán en los nuevos modelos económicos.

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