Usted está a punto de jubilarse y cesar en su actividad profesional pero antes ha llegado a un acuerdo con otro profesional del sector para transmitirle su cartera de clientes.

En estas operaciones normalmente el precio definitivo se desconoce en el momento de la venta puesto que suele depender de parámetros como, por ejemplo, la evolución de la facturación.

Ante esta incertidumbre, vea cómo tributará la ganancia patrimonial que se genere con motivo de la transmisión.

En IRPF la cartera constituye un elemento afecto a la actividad y su venta genera una variación patrimonial que viene determinada por la diferencia entre el valor de transmisión y el valor de adquisición si es que se hubiera adquirido mediante precio, si no, la ganancia patrimonial coincidirá con el importe que acabe percibiendo.

Así, si pacta un pago único el año de la venta y éste se ve modificado en un ejercicio posterior debido a la variación de la facturación prevista, tendrá que declarar igualmente en la ganancia patrimonial en el ejercicio de la transmisión por importe estimado y regularizar su Renta a a posteriori mediante la presentación de una complementaria (si resulta un mayor importe a pagar) o la rectificación de la declaración presentada si el importe que finalmente cobra es menor al estimado (resultando, por consiguiente, una menor ganancia patrimonial).

Ejemplo:

En un primer momento se acuerda un precio de venta de 100.000 €, susceptible de variar de acuerdo con el comportamiento de las ventas del primer año.

(*) La ganancia obtenida tributará en la base

del ahorro del IRPF (a tipos de entre el 19% y el 23%).

 

Si bien la regularización al alza no necesitará más que la presentación de una declaración complementaria y abonar los intereses de demora (al tipo del 3,75%) que le notifique Hacienda, la regularización a la baja necesitará de un escrito explicativo que iniciará un procedimiento de rectificación de autoliquidación (**).

En cualquier caso, guarde siempre la documentación de la operación y de los cobros recibidos.

No obstante, si los cobros se producen en plazos sucesivos transcurriendo más de un año entre la transmisión de la cartera y el pago del último cobro, acógase al método de imputación temporal de las operaciones a plazo.

Así, irá declarando la ganancia a medida que vaya cobrando y evitará la incomodidad de tener que realizar ningún ajuste en sus declaraciones. Vea un ejemplo:

De esta manera conseguirá también un ahorro fiscal al reducir el coste total en su IRPF por el cobro de la cartera en 860 € (21.380 - 20.520).

(**) M.IRPF.

8266 Impugnación de declaraciones-liquidaciones o autoliquidaciones (RGGI art.126 a 130)

En estos casos distinguimos en función de que el contribuyente entienda que de la misma se derivó un ingreso indebido o que ha perjudicado de cualquier modo sus intereses legítimos, sin dar lugar a la realización de un ingreso indebido.

Si el ingreso indebido es consecuencia de una autoliquidación, el contribuyente debe instar la previa rectificación de la autoliquidación. Este procedimiento es válido para albergar una solicitud de rectificación que lesione de cualquier modo los intereses legítimos del obligado tributario, también en los supuestos en que no da lugar a la devolución de un ingreso indebido. En ambos casos se aplica la regulación que se analiza a continuación. En cuanto a las particularidades de la rectificación de la declaración del IRPF, ver nº 8012.

 

Juli Blasco

[email protected]

Responsable departamento fiscal de TAX Barcelona

 

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