El pasado 17 de Enero de 2019 se publicó en el BOE la Resolución de la Dirección General de la Agencia Estatal de la Administración Tributaria, por la que se aprueban las directrices generales del Plan Anual de Control Tributario y Aduanero de 2019. La principal novedad del Plan Anual de 2019 es que la Inspección pondrá especial atención en las sociedades inactivas “fantasma”, es decir, en aquellas empresas que normalmente pasan desapercibidas por debajo del radar de la inspección por su aparente inexistente o baja actividad. 

Para realizar este control de manera eficaz, la Agencia Tributaria distingue entre las sociedades que considera “de riesgo” de aquellas que están abandonadas y deberían ser dadas de baja registral. 

Referente a las sociedades inactivas “abandonadas”, Hacienda llevará a cabo una campaña, la finalidad de la cual será identificar estas sociedades “abandonadas”, revocar sus NIFs y cerrar la hoja registral del Registro Mercantil. 
La revocación del NIF supone, además del cierre de la hoja registral, la baja de operadores intracomunitarios y en el REDEME, así como la imposibilidad de realizar operaciones bancarias y obtener el Certificado de estar al corriente de obligaciones tributarias. 

Así, lo que la Agencia Tributaria conseguirá es: depurar los censos, de manera que sólo aquellas sociedades que realmente intervengan en el mundo comercial o económico mantengan su vida jurídica-fiscal; impidiendo de este modo que estas sociedades puedan realizar operaciones y, como consecuencia, dejar de ser un grupo de riesgo para la Administración y, a su vez, conseguir una correcta gestión de los recursos que la Agencia Tributaria utiliza para llevar a cabo el control tributario, pudiéndose centrar en las otras entidades (es decir, en las que realmente tengan actividad o sean ”de riesgo”).
Y es que la Dirección General de la Agencia Tributaria reconoce en el apartado II. E.3. de la Resolución que ha publicado que aunque se considere que una parte de estas sociedades inactivas de hecho (es decir las que están “abandonadas”) son numerosas, también existe otro colectivo “de riesgo”, a su parecer, bastante numeroso también, de pequeñas sociedades comerciales o industriales que son empresarios cualitativamente avanzados que no pueden dejar de ser objeto de control. En este sentido la Administración sospecha que una parte de estas entidades y especialmente las más pequeñas, esconden realmente actividades/negocios no declarados porque se estaría realizando actividad a través de otras sociedades por parte de los mismos socios o mediante actividades no declaradas (es lo que algunos llaman “sociedades fantasma”). 

En relación a estas sociedades la Agencia Tributaria ha diseñado un plan de actuación conjunta de las áreas de Inspección y Gestión para perseguir y descubrir estas sociedades que esconden verdaderos fraudes, siendo los principales perjudicados la propia Agencia Tributaria y otros acreedores. En este sentido la Dirección General de la Agencia Tributaria en la Resolución afirma que “las técnicas de ocultación del patrimonio creando apariencias de insolvencia, se han ido refinando a lo largo del tiempo (…)” indicando que realizará un “seguimiento de insolvencias aparentes (…)”. 

En definitiva, si es socio de una entidad inactiva debe saber que para el ejercicio 2019 su sociedad estará en el punto de mira de uno u otro modo, pues “(…) los planes específicos del área de Gestión, como los planes de visitas que anualmente se realizan por parte de la Inspección Tributaria, incluirán un módulo de control y verificación censal que aseguran la corrección de los datos declarados en relación a los epígrafes de actividades, socios y partícipes, administradores, domicilios de actividad, etc.

CONSEJOS PARA EVITAR LA REVOCACIÓN DEL NIF:
En caso de que quiera evitar la revocación del NIF de una sociedad inactiva de hecho (“abandonada”), pero le interese mantenerla con potencial operativo, esté alerta y procure no incurrir en ninguna de las circunstancias en las que Hacienda podría revocarle el NIF; entre otros: 
-    Cuando no haya presentado el Impuesto sobre Sociedades de la compañía durante tres ejercicios seguidos. 
-    Cuando los débitos tributarios de la entidad con Hacienda hayan sido declarados fallidos. 
-    Cuando la sociedad haya sido constituida sin que dentro del plazo de tres meses desde la solicitud del NIF se inicie la actividad económica ni se realicen actos preparatorios. 

La revocación del NIF no es automática. Primero, Hacienda debe dar audiencia a la sociedad para que en diez días tras la notificación se puedan presentar alegaciones y después debe ser publicada la revocación en el BOE. 

Si es socio de una sociedad inactiva, asegúrese de que no se encuentra en ninguno de los supuestos que permite la revocación del NIF y que está en disposición de recibir las notificaciones electrónicas de Hacienda. 

Damaris Resina
dresina@tax.es
Departament fiscal TAX Barcelona

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