Analizamos en este artículo las retribuciones en especie y las dietas, en la aplicación de los diferentes impuestos, IRPF – como Rendimientos del Trabajo-, IVA, Actividades económicas, ISCO – gastos deducibles. 

1.    Impuestos sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) – Rendimientos del Trabajo
El rendimiento del trabajo se puede obtener de dos formas, de forma dineraria y/o como retribución en especie. En este segundo caso, y en el que nos centraremos, se deben cumplir dos características, su utilización o consumo para fines particulares y su utilización por un precio inferior al valor de mercado. 

La retribución en especie debe estar pactada en el convenio colectivo o bien en el contrato de trabajo, y además se debe tener en cuenta que es necesario valorar esta retribución. Hay tres formas de valoración, con una valoración específica (marcada en la norma), con el precio ofertado al público (en caso de que la empresa tenga como actividad habitual la producción de los bienes o servicios que se entregan como retribución en especie) o bien a valor de mercado (criterio residual). 

A modo de ejemplo, en caso de utilización de vivienda valoración del 10% del valor catastral si el inmueble es propiedad de la empresa (o del 5% si el valor ha sido revisado en los últimos 10 años anteriores). En caso de que el inmueble sea de alquiler la valoración será el coste del pagador. En el caso de préstamos la valoración sería el interés legal del dinero (para 2017 y 2018 del 3%) con la obligación de realizar ingreso a cuenta. En la utilización de vehículos, si se cede el uso, la valoración será del 20% anual del coste de adquisición, y si se entrega al trabajador la valoración será el coste de adquisición incluidos los tributos que graban la operación. De la valoración efectuada como retribución en especie, debería verse la parte disponible para fines particulares, no la totalidad es retribución en especie. 

Hay una serie de rentas en especie del trabajo que se encuentran exentas de tributación: 

  • Gastos de transporte, para el desplazamiento de los trabajadores entre su residencia y el centro de trabajo, límite de 1.500€/año.
  • Comedores de empresa, vales restaurante, se deben utilizar en días hábiles para el trabajador, importe máximo diario de 9€ y a partir de 01/01/2018 pasa a ser de 11€, los vales deben estar numerados y ser nominativos, no se podrá obtener el reembolso del importe. 
  • Seguros de enfermedad, las primas pagadas a entidades aseguradoras para cubrir la enfermedad del trabajador, su cónyuge y descendientes, con un máximo de 500€/año para cada uno (a partir de 01/01/2016 y en caso de discapacidad, el límite es de 1.500€/año).

Por lo referente a dietas y gastos de viaje (locomoción, manutención, estancia) se encuentran exentas de gravamen, siempre que estas dietas las reciba el trabajador que deba desplazarse fuera de su sitio de trabajo, para su desarrollo. Estas dietas deben estar justificadas, guardando los justificantes y que no excedan de los límites fijados reglamentariamente.

 

2.- Impuesto sobre el valor añadido (IVA) – Rendimiento del trabajo en especie
Cuando un trabajador reciba una retribución en especie, y a cambio de esto renuncie a una parte del salario en metálico (utilización del vehículo de la empresa, viviendas, equipos informáticos) se produce una prestación de servicios a título oneroso, efectuada por la empresa al trabajador, y por lo tanto sujeto y no exento de IVA, quedando por lo tanto la empresa obligada a repercutir este IVA sobre el importe del valor de la retribución en especie e ingresarlo a Hacienda. El empresario o profesional no se podrá deducir las cuotas soportadas que no se afecten directa y exclusivamente a la actividad empresarial o profesional. Si se imputa la correspondiente retribución en especie sujeta a IVA, entonces se podrá deducir el 100%. 

 

Marta Romans
mromans@tax.es
Fiscalista de TAX Figueres

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