8/26/2026
La normativa laboral obliga a las empresas a llevar un registro diario de la jornada de trabajo, reflejando la hora concreta de inicio y finalización de la jornada de cada persona trabajadora.
Estos registros deben conservarse durante 4 años y estar disponibles para la plantilla, sus representantes y la Inspección de Trabajo.
¿Qué ocurre si no existe un registro horario fiable?
La falta de registro horario puede suponer una sanción en caso de inspección y también puede perjudicar a la empresa en caso de una reclamación por horas extraordinarias.
No significa que se reconozcan automáticamente todas las horas reclamadas, pero sí puede producirse una importante dificultad probatoria para la empresa.
Cuando la persona trabajadora aporta indicios suficientes —por ejemplo, mensajes, correos electrónicos, cuadrantes, anotaciones, testigos o cualquier otra prueba de prolongación de jornada— la inexistencia de un registro fiable puede jugar claramente en contra de la empresa.
¿Qué sucede si el horario es variable?
El riesgo es todavía mayor cuando:
- no existe un horario fijo;
- la jornada varía habitualmente;
- se producen prolongaciones frecuentes de jornada;
- existen fichajes incompletos o incorrectos;
- no se documentan adecuadamente las horas extraordinarias.
En estos supuestos, si la empresa no puede acreditar cuál fue la jornada realmente realizada, la Inspección de Trabajo puede otorgar mayor valor a las pruebas aportadas por la persona trabajadora.
¿Qué consecuencias puede tener?
La falta de un adecuado control horario puede generar:
- reclamaciones salariales por horas extraordinarias;
- abono de intereses por mora;
- dificultades para defender a la empresa judicialmente;
- actuaciones de la Inspección de Trabajo;
- sanciones administrativas.
El incumplimiento de las obligaciones en materia de jornada y registro horario constituye una infracción grave, sancionable actualmente con multas de 751€ a 7.500€
¿Qué recomendaciones damos a la empresa?
Recomendamos revisar que el sistema de registro horario:
- refleje la jornada efectivamente realizada
- permita identificar claramente las horas de entrada y salida
- registre y justifique las incidencias
- controle las prolongaciones de jornada
- permita identificar las horas extraordinarias;
- conserve correctamente los registros durante el periodo legalmente exigido.
También resulta conveniente establecer un procedimiento interno de autorización y control de horas extraordinarias, evitando que se realicen prolongaciones de jornada de manera habitual
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